AEIM destaca la necesidad de impulsar la movilización sostenible de madera y mejorar la información sobre los aprovechamientos y su destino industrial.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha remitido a AEIM una encuesta para evaluar el desarrollo y grado de cumplimiento del Plan Forestal Español 2022-2032. Con este motivo, se formulan las siguientes consideraciones, centradas especialmente en aquellos aspectos de mayor interés para el sector de la madera: la gestión forestal, el aprovechamiento y movilización de madera, la disponibilidad de información sobre los recursos madereros, la conexión entre el monte y la industria y el aprovechamiento de la biomasa forestal.

Esta evaluación debe ponerse asimismo en relación con la Estrategia Forestal Española horizonte 2050, que establece el marco estratégico a largo plazo de la política forestal española. El Plan Forestal Español 2022-2032 desarrolla ese marco mediante actuaciones concretas, manteniendo sus cinco ejes estratégicos y líneas de actuación. Por tanto, su evaluación constituye también una oportunidad para comprobar en qué medida se está avanzando hacia los objetivos establecidos por la Estrategia.

1. Gestión forestal y bioeconomía.

La Estrategia Forestal Española horizonte 2050 atribuye un papel relevante al sector forestal dentro de la bioeconomía circular, promoviendo el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales y una mayor utilización de materias primas de origen forestal.

El Plan Forestal Español desarrolla este planteamiento en su Eje III, dedicado a la Bioeconomía forestal, que contempla específicamente la dinamización de la actividad productiva y la mejora de las infraestructuras básicas de los montes para facilitar la movilización de los recursos forestales maderables.

Desde la perspectiva del sector, la evaluación debería centrarse no solamente en el grado formal de ejecución de las medidas previstas, sino principalmente en los resultados obtenidos sobre el terreno y en el incremento efectivo de la gestión, aprovechamiento y movilización de los recursos forestales.

2. Aprovechamiento y movilización de madera

La Estrategia establece entre sus orientaciones impulsar el aprovechamiento sostenible de los recursos maderables, fomentando su movilización y transformación, mientras que el Plan concreta diferentes medidas dirigidas a conseguir este objetivo.

Entre ellas se encuentran la simplificación de los procedimientos administrativos; la reducción de trabas y restricciones temporales excesivas a los trabajos forestales; la mejora del transporte de madera; la agrupación de propietarios; la mejora de vías e infraestructuras forestales; la logística y almacenamiento; y un mejor conocimiento de las necesidades de utilización de la madera.

Especial relevancia tiene la medida III.1.C.05 del Plan, que contempla la elaboración de estudios sobre las necesidades de uso de la madera, fomentando el incremento de la tasa de extracción y los ciclos de vida largos de los productos.

Por tanto, uno de los aspectos fundamentales de la evaluación debería ser determinar si desde 2022 se ha conseguido aumentar efectivamente el aprovechamiento y la movilización de madera y la tasa de extracción y, en caso contrario, identificar las principales barreras que continúan dificultándolo.

3. Información sobre los aprovechamientos de madera.

Para valorar adecuadamente la evolución del sector resulta esencial disponer de información estadística fiable, actualizada, accesible y suficientemente desagregada sobre los aprovechamientos de madera en España.

El propio Plan establece indicadores relacionados con el balance entre crecimiento y cortas, la producción de madera en rollo, la tasa de extracción, la superficie sometida a cortas y el volumen de madera extraído. Sin embargo, desde la perspectiva empresarial es importante avanzar hacia un conocimiento más detallado de la madera que realmente llega al mercado.

Sería especialmente útil disponer periódicamente de información sobre los volúmenes de madera aprovechada, expresados en m³, diferenciando entre coníferas y frondosas y, siempre que sea posible, desglosados por las principales especies y por comunidades autónomas o zonas de producción.

Esta información debería permitir conocer no solamente cuánto crecen nuestros bosques, sino cuánta madera se aprovecha efectivamente, de qué especies, en qué territorios y cómo evolucionan estos volúmenes a lo largo del tiempo.

También resulta especialmente relevante disponer de información actualizada sobre la relación entre crecimiento anual y volumen de madera aprovechada, para conocer con mayor precisión el margen existente para incrementar de manera sostenible la movilización de los recursos madereros españoles.

4. Destino de la madera aprovechada y conexión monte-industria.

Junto con los datos sobre aprovechamientos, sería de gran interés mejorar el conocimiento sobre el destino de la madera que se aprovecha y transforma en España.

Para las empresas del sector resulta importante conocer qué volumen de madera llega a los aserraderos y, posteriormente, a qué usos se destina la madera aserrada producida en España.

En particular, sería conveniente disponer de información que permitiera diferenciar, al menos, los principales destinos de la madera aserrada: fabricación de palés, cajas y otros envases y embalajes de madera; carpintería y productos de mayor transformación; y construcción y otros usos estructurales o relacionados con la edificación.

Cuando fuera posible, esta información debería estar relacionada con los principales grupos de especies —coníferas y frondosas— y con las especies de mayor importancia comercial.

Disponer de estos datos permitiría conocer mejor la cadena que va desde el aprovechamiento forestal hasta la transformación y utilización final de la madera, identificar la demanda de los diferentes sectores industriales y analizar en qué medida la producción forestal española responde a las necesidades de abastecimiento de la industria.

La Estrategia Forestal Española plantea la modernización y puesta en valor de las cadenas de producción forestal y el Plan contempla específicamente la integración de la cadena de valor monte-industria. Mejorar la información sobre los flujos de madera contribuiría de forma práctica a alcanzar este objetivo.

5. Biomasa forestal y principio de uso en cascada.

La Estrategia Forestal Española contempla la participación del sector forestal en la transición energética y la descarbonización mediante el aprovechamiento sostenible de la biomasa forestal como fuente renovable, bajo el principio de uso en cascada.

El Plan desarrolla este objetivo mediante una línea específica destinada al aprovechamiento y desarrollo sostenible de la biomasa forestal, que incluye medidas relacionadas con su disponibilidad y accesibilidad, logística y movilización.

Desde la perspectiva del sector de la madera, resulta especialmente importante mantener el principio de uso en cascada, priorizando los usos materiales de la madera cuando sean técnica y económicamente viables, especialmente aquellos de mayor valor añadido y larga duración, y destinando a usos energéticos los recursos forestales y subproductos adecuados para ello.

También en este ámbito sería conveniente mejorar la información disponible sobre los volúmenes de biomasa forestal movilizados y su procedencia y destino, de manera que pueda conocerse mejor su relación con los aprovechamientos madereros y con los distintos usos de la madera.

6. Gestión forestal y prevención de incendios.

La Estrategia y el Plan relacionan asimismo la gestión forestal con la adaptación al cambio climático, la resiliencia de los montes y la prevención de incendios forestales.

El Plan contempla expresamente el aprovechamiento de biomasa forestal dentro de las actuaciones de prevención de daños a los bosques, junto con los tratamientos selvícolas preventivos y otras actuaciones destinadas a reducir la acumulación de combustible forestal.

Los graves incendios registrados en los últimos años refuerzan la necesidad de avanzar hacia una política en la que tenga mayor peso la gestión preventiva y continuada de los montes, acompañada del aprovechamiento sostenible de sus recursos.

En este sentido, una mayor movilización sostenible de madera y biomasa puede contribuir tanto a la actividad económica de la cadena forestal como al mantenimiento de montes gestionados y más resilientes frente a los incendios.

7. Conclusiones y prioridades.

La evaluación del Plan Forestal Español 2022-2032 debería permitir comprobar hasta qué punto las actuaciones desarrolladas están contribuyendo realmente a alcanzar los objetivos establecidos por la Estrategia Forestal Española horizonte 2050.