Madrid, 17 de agosto de 2026. Ante los graves incendios forestales registrados este verano en España, la Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera (AEIM) vuelve a destacar la importancia de la gestión forestal activa y sostenible como herramienta fundamental para la prevención de incendios.

El aprovechamiento ordenado de los montes permite movilizar madera para usos industriales,  reduciendo al mismo tiempo la acumulación de material combustible. Desde el punto de vista forestal, ambiental y económico, resulta mucho más beneficioso aprovechar estos recursos de forma sostenible antes de que se produzca un incendio que tener que gestionar posteriormente recursos forestales afectados por el fuego.

Existe, además, un importante margen para aumentar de forma sostenible la movilización de madera en España. La Estrategia Forestal Española horizonte 2050 cifra la tasa de extracción de madera en torno al 37 % del crecimiento anual de nuestros bosques y establece como objetivo alcanzar al menos el 50 %, acercándose a la media europea. La propia Estrategia plantea incrementar de manera ordenada los aprovechamientos de los montes y fomentar, mediante la gestión forestal, la prevención de los incendios forestales.

La madera obtenida mediante una gestión forestal sostenible puede destinarse a productos de larga vida útil y alto valor añadido, especialmente para la construcción, carpintería y otros usos industriales. Los subproductos generados en el aserrado y transformación de la madera y determinados restos forestales pueden aprovecharse asimismo como biomasa.

Una vez producido el incendio, actuar con rapidez

Cuando desgraciadamente se produce un incendio, la madera en tronco afectada debe retirarse con la mayor rapidez posible, de acuerdo con los criterios técnicos, ambientales y administrativos establecidos por las autoridades competentes. Una actuación rápida permite evitar su progresivo deterioro, reducir el riesgo de proliferación de insectos y hongos y facilitar las labores de recuperación forestal.

Que un árbol haya sido afectado por el fuego no significa necesariamente que toda su madera haya perdido sus posibilidades de utilización. Dependiendo de la especie, dimensiones, intensidad del incendio y grado de afectación, parte de la madera en tronco puede conservar posibilidades de aprovechamiento industrial.

La extracción, transporte y almacenamiento de grandes cantidades de madera procedente de un incendio supone un importante reto técnico y logístico. En anteriores incendios, empresas del sector han colaborado poniendo a disposición campas dotadas de sistemas de riego para prolongar la conservación de la madera mientras puede destinarse a usos industriales.

La prevención, la mejor herramienta

AEIM considera que el foco debe ponerse fundamentalmente en la prevención. Una gestión forestal activa, que incluya el aprovechamiento sostenible y ordenado de madera y biomasa, contribuye al cuidado de los montes y a reducir la acumulación de combustible forestal.

La mejor herramienta frente a los incendios es actuar antes de que se produzcan: gestionar los montes y movilizar de forma sostenible sus recursos para contribuir a crear bosques más resilientes. Cuando, pese a ello, se produce un incendio, resulta fundamental actuar con rapidez para favorecer la recuperación de las zonas afectadas y aprovechar, cuando sea posible, la madera que todavía conserve utilidad.