Aeim cumple 50 años
En 2007 la Asociación Española de Importadores de Madera cumple su cincuenta aniversario.
La Asociación comenzó su andadura en 1957, dentro del Sindicato Nacional de la madera y corcho, como Grupo Nacional de Importadores de Madera. No será hasta 1978, con la recién estrenada Democracia, cuando se constituye como Asociación Española de Importadores de Madera.
Cambios en el país y en la asociación
Es evidente que en 50 años los cambios producidos en España son muy grandes: cambios políticos, sociales, culturales, administrativos, tecnológicos y económicos. Como no podía ser de otra forma, estos cambios se reflejan en la asociación, en sus asociados y en la forma de trabajar.
En 1957 el mercado de la madera estaba controlado por la Administración Pública. Se establecían cupos de importación y se asignaban a las empresas. Hoy día, el comercio de la madera se rige por las reglas del libre mercado. Las nuevas comunicaciones facilitan el contacto comercial y el acceso a fuentes y lugares muy difíciles en otras épocas.
En estos cincuenta años han cerrado empresas y han abierto sus puertas otras nuevas, pero la mayor parte de ellas con una característica común: se trata de pequeñas y medianas empresas familiares. En palabras de Ramón Gabarró, presidente de AEIM, “para todas ellas trabajar con madera es mucho más que una simple actividad profesional, es una vocación, es realmente una pasión”.
La Asociación ha tenido cinco presidentes: José Luis Lantero Belaunde, Juan Ignacio González Barba, Ignacio Grifé Hontoria, Abraham Martínez Bergés y José Miguel Jiménez. El actual, Ramón Gabarró Badía, es el sexto.
Nuevos retos
Hoy la asociación está embarcada en nuevos retos. Los principales son el medioambiental, promoviendo el uso sostenible de la madera, y la promoción de la madera como material de construcción.
Los asociados de AEIM, conscientes de ofrecer un producto ecológico y renovable, han iniciado hace unos años un proceso de garantía de sostenibilidad de su aprovechamiento.
En primer lugar se dotaron de un Código de Buenas Prácticas Ambientales, analizado por una asociación conservacionista internacional. En segundo lugar, desde la asociación se promovió la certificación forestal, modelo que ya han implantado en su gestión 25 empresas asociadas en AEIM.
La Asociación crece en servicios a sus asociados, conscientes todos ellos de que cada día hay nuevos retos a los que hacer frente, según Ramón Gabarró, “Hoy existen nuevos riesgos y también posibilidades en definitiva nuevos retos y trabajos que debemos afrontar, por lo que es absolutamente necesario tener una entidad como AEIM, potente, con ideas y recursos suficientes para ejercer de lobby, en defensa de la utilización de la madera y en definitiva en defensa de los intereses del sector”.
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